Me desperté con un rayo de luz que me llegaba directo en la cara. Me giré para pararme de la cama pero estaba Will. ¡MIERDA WILL SEGUIA AQUÍ! Intente despertarlo varias veces pero no se despertaba nunca, era imposible.
-Will despierta, mis tías te verán aquí y pensaran cualquier cosa—aun no me prestaba atención, tenia el sueño demasiado pesado y profundo— ¡Vamos Will, despierta!
-¿Qué sucede? —pregunto sentándose en la calma, yo estaba sentada a su lado.
-Tienes que volver a tu casa, te quedaste aquí toda la noche—le decía mientras corría un mechón de cabello detrás de mi oreja— y si te ven aquí pensaran cualquier cosa.
-¡Verdad! —Me miro con ojos sorprendidos— no me di cuenta y me quede dormido a tu lado, es que estaba muy cómodo contigo encima.
-¿Encima?
-Es que después de un rato que llevabas dormida me abrazaste la cintura y te pusiste con todo el torso encima mío. Además hablabas entre sueños.
Que vergüenza, además de abrazarlo y dormir encima de el también hable en la noche, quizás que cosas y verdades abre dicho— calma, no me mires así, no dijiste casi nada. Solo repetiste mi nombre varias veces.
Lo mire sonrojada y me pare de la cama
-Creo que ya tienes que volver—le dije abriéndole la ventana.
-¿Me estas echando?
-No no, quiero decir que es más… prudente que vuelvas, nada mas, no quiero echarte.
-Hahaha, era una broma. Esta bien me iré, lo pase muy bien, gracias por estar conmigo ayer, enserio lo necesitaba mucho—me miro sonriéndome y se sentó en la ventana—Mas rato vendré a buscarte para que vayamos a ver una película, ¿te parece?
-Claro, nos vemos—le di un beso en la mejilla y el se subió al árbol para irse a su ventana.
Apenas entro en su ventana mi puerta se abrió, era mi tía. Cerré rápidamente la ventana y me puse de espaldas a ella.
-¿Con quien hablabas?
-Ehh… con nadie, estaba cantando mientras miraba el día, eso es todo.
-Esta bien, tienes el desayuno servido abajo, y cepíllate el pelo un poquito—me mire en el espejo y tenia una verdadera maraña en el pelo, lo peor es que William me vio con esta facha.
Tome desayuno, me duche y me vestí con un lindo vestido blanco strapless. Me peine un poco y fui al patio con Jazz para que jugara un rato.
Mientras Jasper jugaba con un ratón de juguete me senté en un columpio que estaba colgando de un árbol. William realmente era perfecto, era todo y absolutamente lo que yo quería en un chico. Y lo que tenemos es algo especial, no es cualquier amistad común, es algo más. Ayer por la noche la pase realmente bien, nunca dormí tan contenta y cómoda, sus manos era suaves mientras me acariciaba el brazo cuando me estaba quedando dormida. Fue tan tierno cuando me contó el problema con su ex novia, ex novia… Los celos me comían la pensar en que alguien estuvo con el antes de que yo lo conociera. Me gustaría conocerla.
-¡Ashley, William esta aquí! —grito mi tía Anna.
Tome a Jasper en brazos y entre a la casa por la puerta de la cocina. William estaba sentado en lo sillones hablando con mis tías.
-Hola—me acerque a el y me dio un beso en la mejilla—espera aquí, ya vuelvo.
-Ok.
Subí las escaleras mientras escuchaba las preguntas que mis tías les hacían, la mayoría relacionada con su visita a su padre.
Entre rápidamente al baño, me perfume, me arregle un poco el pelo y me cepille los dientes. Deje a Jasper durmiendo en mi pieza en una de esas camas para gatos.
-¿Te gusta Ashley? —escuche cuando iba bajando las escaleras.
-Ya estoy lista— me apresure a llegar a la sala para que no pudiera responderle eso a mis tías.
-Ehmm… ¿Vamos? —dijo mientras me tomaba de la cintura.
-Esta bien.
Cuando salimos de la casa mire al frente y había un auto rojo descapotable precioso y muy reluciente.
-¿Es tuyo? —le pregunté quedándome parada enfrente del auto.
-Si, ¿Por qué?
-Es… maravilloso, siempre quise tener un auto así—se rió mientras me abría la puerta del copiloto y yo me sentaba dentro. Por dentro el auto era igualmente hermoso, todo de cuero, muy lindo.
El se sentó en el asiento del piloto y partimos rumbo al centro para ir a ver una película al cine de por ahí.
---------------------------------------------------------------------
Yeaaah xd quiero ese auto ahora D: hahahah xd y lo quiero a el, que bacan :B
ahora si que no tengo idea con que seguir, porfavor si alguien lee esto deme ideas para que puede suceder en el cine y fuera del cine ! (dejen sus comentario :B)
AshleyScott en Elizabethtown
martes, 17 de agosto de 2010
domingo, 15 de agosto de 2010
Capitulo 4: Primera noche juntos
Cuando desperté el sol brillaba por la ventana. Me duche rápido y luego me vestí con una polera rayada unos shorts de jeans. Fui a tomar desayuno y mis tías ya estaban sentadas en el comedor comiendo tostadas.
-Buenos días—las salude a ambas.
-Hola, ¿Cómo estas Ash? —pregunto mi tía Anna.
-Muy bien, ¿ustedes?
-Nosotras bien, ¿Como vas con William?—pregunto mi tía Rache mientras tomaba un vaso con jugo.
-Somos solo amigos, nada mas—mire a ambas y estaban sonriéndome seguras de que estaba mintiendo— ¡Es verdad!
-Esta bien, como digas.
Luego de desayunar fui al patio con Jasper para jugar. Estuve arto rato jugando con Jazz con una pelota para gatos y luego ambos nos quedamos dormidos enzima de una frazada. No nos despertamos hasta un buen rato.
-¡Ashley, no te quedes dormida en le patio!-sentí que alguien grito desde la casa.
-Esta bien, ya voy—me levante, tome a Jasper en un brazo y con el otro tome la frazada para entrar.
Mientras estaba en la patio con Jasper durmiendo tuve un sueño con William. Estábamos en una plaza con niños corriendo por doquier y luego de un rato nos íbamos a jugar a los juegos como verdaderos niños. Muy raro el sueño.
William es de esos chicos que al rato que los conoces ya quedas enganchada a el y precisamente eso era lo que me había ocurrido a mi, es difícil que en apenas dos días a alguien le pueda gustar una persona pero ese era mi caso.
Cuando entre a la casa mire el reloj y eran las 6 de la tarde así que me fui a mi habitación y me senté en el escritorio para prender el notebook. Estuve un rato viendo los mensajes que me habían llegado, de mama, papa y amigos. Luego de terminar de actualizarme sobre lo que había ocurrido en los últimos 3 días. Cuando me levante mira por la ventana y estaba William observándome, lo salude con la mano y fui me hacerse a la ventana, le hice gestos para que el abriera la suya y yo la mía.
-Hola!—lo salude amistosamente.
-Hola—dijo cortante.
-¿Que sucede? ¿Pasa algo?—me molestaba ver su carita triste y preocupada.
-Ehmm... ¿puedo entrar a tu habitación?
-Ehh claro, si es que puedes llegar—había un árbol en medio de las dos casas justo frente a nuestras habitaciones, salto desde su ventana al árbolo y callo con agilidad, camino entremedio de las ramas hasta que llego a mi ventana y lo ayude a entrar—Llegaste con el pelo lleno de hojas—le saque las hojas del pelo mientras me miraba a los ojos.
Me abrazo como si necesitara que alguien lo abrazara más que nunca, le devolví el abrazo y estuvimos unos cuantos minutos ahí parados.
-¿Que te pasa Will?—me miro con ojitos tristes.
-Lo que pasa es que... mi ex novia no me deja tranquilo, ya no se que le pasa. No para de llamarme y de seguirme a todos lados. La verdad no se que es lo que ella quiere, además fue ella la que termino conmigo, yo jamás quise terminar con ella—Era demasiado tierno, su historia me conmovió a si que volví a abrazarlo para que se le pasara mientras le acariciaba el pelo.
-¿Y por que no intentas alejarte de ella?
-Eso es lo que siempre intento pero ella no me deja.
-La verdad, no se que hacer para ayudarte, siquiera la conozco.
-Me ayudas con solo estar aquí conmigo—me derretía totalmente lo tierno que era conmigo.
Me separe de el me fui a sentar al borde de la cama, el se sentó a mi lado y yo apoye mi cabeza en uno de sus hombros. Estaba realmente cansada, los ojos se me cerraban solos y bostecé.
-¿Tienes sueño? —pregunto.
-Si, últimamente eh dormido muy poco, no se por que, pero siempre me quedo pensando acostada.
-Me pasa lo mismo, si quieres te puedes acostar y yo te acompaño.
-Esta bien— me levante y saque mi pijama de debajo de mi almohada—quédate aquí, yo iré a ponerme mi pijama y no te burles de mi cuando vuelva.
Rió mientras yo entraba al baño, me cambie rápido y me peine un poquito para estar… presentable. Cuando volví a la habitación me quedo mirando sin hablar.
-¿Qué tengo? — me mire para ver si todo estaba bien, y no tenia nada.
-Es que… te ves… muy bien—me dijo mientras continuaba observándome, solo tenia puesto mi pijama, una polera de tiritas y un pantalón largo.
-Ehh… Gracias.
Me acosté dentro de las sabanas y Will por fuera a mi lado. Paso uno de sus brazos por detrás de mi cabeza y yo me apoye en su hombro.
-Llevamos muy poco tiempo conociéndonos, pero me siento realmente cómoda a tu lado—le dije mientras el acariciaba mi pelo.
-Siento lo mismo, es como si te conociera de mucho antes.
Agarro mi mano y comenzó a jugar con mi dedos hasta que caí rendida y me quede dormida, tenia mucho sueño y sus caricias me relajaban aun mas.
-Buenos días—las salude a ambas.
-Hola, ¿Cómo estas Ash? —pregunto mi tía Anna.
-Muy bien, ¿ustedes?
-Nosotras bien, ¿Como vas con William?—pregunto mi tía Rache mientras tomaba un vaso con jugo.
-Somos solo amigos, nada mas—mire a ambas y estaban sonriéndome seguras de que estaba mintiendo— ¡Es verdad!
-Esta bien, como digas.
Luego de desayunar fui al patio con Jasper para jugar. Estuve arto rato jugando con Jazz con una pelota para gatos y luego ambos nos quedamos dormidos enzima de una frazada. No nos despertamos hasta un buen rato.
-¡Ashley, no te quedes dormida en le patio!-sentí que alguien grito desde la casa.
-Esta bien, ya voy—me levante, tome a Jasper en un brazo y con el otro tome la frazada para entrar.
Mientras estaba en la patio con Jasper durmiendo tuve un sueño con William. Estábamos en una plaza con niños corriendo por doquier y luego de un rato nos íbamos a jugar a los juegos como verdaderos niños. Muy raro el sueño.
William es de esos chicos que al rato que los conoces ya quedas enganchada a el y precisamente eso era lo que me había ocurrido a mi, es difícil que en apenas dos días a alguien le pueda gustar una persona pero ese era mi caso.
Cuando entre a la casa mire el reloj y eran las 6 de la tarde así que me fui a mi habitación y me senté en el escritorio para prender el notebook. Estuve un rato viendo los mensajes que me habían llegado, de mama, papa y amigos. Luego de terminar de actualizarme sobre lo que había ocurrido en los últimos 3 días. Cuando me levante mira por la ventana y estaba William observándome, lo salude con la mano y fui me hacerse a la ventana, le hice gestos para que el abriera la suya y yo la mía.
-Hola!—lo salude amistosamente.
-Hola—dijo cortante.
-¿Que sucede? ¿Pasa algo?—me molestaba ver su carita triste y preocupada.
-Ehmm... ¿puedo entrar a tu habitación?
-Ehh claro, si es que puedes llegar—había un árbol en medio de las dos casas justo frente a nuestras habitaciones, salto desde su ventana al árbolo y callo con agilidad, camino entremedio de las ramas hasta que llego a mi ventana y lo ayude a entrar—Llegaste con el pelo lleno de hojas—le saque las hojas del pelo mientras me miraba a los ojos.
Me abrazo como si necesitara que alguien lo abrazara más que nunca, le devolví el abrazo y estuvimos unos cuantos minutos ahí parados.
-¿Que te pasa Will?—me miro con ojitos tristes.
-Lo que pasa es que... mi ex novia no me deja tranquilo, ya no se que le pasa. No para de llamarme y de seguirme a todos lados. La verdad no se que es lo que ella quiere, además fue ella la que termino conmigo, yo jamás quise terminar con ella—Era demasiado tierno, su historia me conmovió a si que volví a abrazarlo para que se le pasara mientras le acariciaba el pelo.
-¿Y por que no intentas alejarte de ella?
-Eso es lo que siempre intento pero ella no me deja.
-La verdad, no se que hacer para ayudarte, siquiera la conozco.
-Me ayudas con solo estar aquí conmigo—me derretía totalmente lo tierno que era conmigo.
Me separe de el me fui a sentar al borde de la cama, el se sentó a mi lado y yo apoye mi cabeza en uno de sus hombros. Estaba realmente cansada, los ojos se me cerraban solos y bostecé.
-¿Tienes sueño? —pregunto.
-Si, últimamente eh dormido muy poco, no se por que, pero siempre me quedo pensando acostada.
-Me pasa lo mismo, si quieres te puedes acostar y yo te acompaño.
-Esta bien— me levante y saque mi pijama de debajo de mi almohada—quédate aquí, yo iré a ponerme mi pijama y no te burles de mi cuando vuelva.
Rió mientras yo entraba al baño, me cambie rápido y me peine un poquito para estar… presentable. Cuando volví a la habitación me quedo mirando sin hablar.
-¿Qué tengo? — me mire para ver si todo estaba bien, y no tenia nada.
-Es que… te ves… muy bien—me dijo mientras continuaba observándome, solo tenia puesto mi pijama, una polera de tiritas y un pantalón largo.
-Ehh… Gracias.
Me acosté dentro de las sabanas y Will por fuera a mi lado. Paso uno de sus brazos por detrás de mi cabeza y yo me apoye en su hombro.
-Llevamos muy poco tiempo conociéndonos, pero me siento realmente cómoda a tu lado—le dije mientras el acariciaba mi pelo.
-Siento lo mismo, es como si te conociera de mucho antes.
Agarro mi mano y comenzó a jugar con mi dedos hasta que caí rendida y me quede dormida, tenia mucho sueño y sus caricias me relajaban aun mas.
sábado, 14 de agosto de 2010
Capitulo 3: sombreros y lentes
A la mañana siguiente me desperté temprano, aproveche mi buen humor y Salí a trotar. Al salir de la casa me encontré con la madre de William, la señora Julia.
-Buenos días señora Julia.
-Buenos días Ashley, ¿Te puedo preguntar algo?
-Claro, lo que quiera—me acerque a ella y note que estaba en pijama.
-¿Te gusta mi hijo? —me quede quieta frente a ella sin saber que decir—no te asustes, te pusiste pálida. Es que se que le gustas a mi hijo y la manera en que te mira y habla de ti es impresionante. Solo soy una madre protectora que quiere saber si eres buena con el o no.
-Ehmm… No tiene de que preocuparse. No le are daño a su hijo—me miro y sonrió.
-Esta bien, que tengas un buen día—se despidió y camino hacia su casa.
-Igualmente.
Continué mi camino. Trote por alrededor de 2 horas aproximadamente escuchando música de mi celular. Cuando pare decidí ir a recorrer el centro para ver las tiendas y todo eso.
Volví a la casa y me duche rápido para luego vestirme y salir.
Para ser un pueblo tan pequeño estaba lleno de tiendas de distintas cosas como por ejemplo ropa, comida, accesorios, instrumentos de todo tipo, etc.
-¡Ashley! —alguien grito mientras veía la vitrina de una tienda de accesorios. Me di vuelta y estaba William con 2 chicos acompañándolo— ¿Qué haces aquí?
-Estaba viendo y conociendo el lugar—me dio un abrazo mientras le estaba hablando.
-Ashley, el es Jackson—un chico de mediana estatura y pelo castaño me saludo—y el es Taylor—el era un chico alto, rubio y de ojos azules.
-Un gusto—les sonreí a ambos chicos y me devolvieron la sonrisa.
-William, nosotros tenemos que irnos.
-Ok—ambos chicos se despidieron y se fueron alejando por las calles— ¿Quieres que te acompañe?
-Esta bien—le sonreí y entre a la tienda.
Me dedique a mirar todos los accesorios de la tienda, estaba llena.
-¿Qué te paréese este? —mire a William y tenia unos lentes con forma de corazón.
-Muy masculino—reímos juntos y pasamos a la tienda siguiente. La tienda era de sombreros de todo tipo. Estuvimos un rato jugando con los sombreros y tomándonos fotos con mi cámara, unas fotos muy chistosas.
William me estuvo acompañando toda la tarde conociendo el lugar y me mostraba los lugares más típicos. Pasamos comer unos pastelitos acompañados de un jugo de naranja.
-Creo que ya es hora de volver—le dije mientras miraba el reloj de mi celular.
-Ok. Oye, dame tu numero celular, no lo tengo—puso cara de pena pero no le salio bien y comenzó a reírse.
-Hahaha, aquí tienes—le dicte mi numero y salimos de la tienda devuelta a casa.
-Hey, la próxima semana con mis amigos iremos a la playa. Queda cerca, como a una hora aproximadamente y quiero que me acompañes.
-Claro—le mire y me sonrió.
William paso uno de sus musculosos brazos por mi cuello y me pego a el.
-En serio que me caes bien y solo nos conocemos hace 2 días.
-Me pasa lo mismo.
Estuvimos todo el viaje a casa en silencio. Al llegar a nuestras casas William se despidió y entro a su casa. Yo entre a la mía y mi tía Rache estaba en la cocina preparando queques.
-Que rico—le dije mientras le sacaba uno y me iba a mi habitación.
Ordene toda mi habitación pues en la mañana deje todo desordenado. Mientras ordenaba las ultimas cosas mire por la ventana y estaba William sin polera en su habitación que quedaba justo enfrente de la mía. Era tan guapo y sexy que no me lo podía creer. Me quede unos minutos observándolo hasta que se dio cuenta y me saludo con la mano, mi única reacción fue saludarlo con la mano y salir rápidamente de la ventana.
Pase la noche viendo “Un lugar llamado Notting Hill” y “Notebook” con mis tías en el living.
Cuando me acosté encendí el notebook y conecte mi celular para ver las fotos que nos sacamos con William. Eran realmente chistosas, con caras raras y gestos. Imprimí una de las fotos, una en que estábamos los dos abrazados con lentes de forma de corazón y la pegue en mi muralla.
Apague el computador y lo deje a un lado y pronto me quede dormida.
-Buenos días señora Julia.
-Buenos días Ashley, ¿Te puedo preguntar algo?
-Claro, lo que quiera—me acerque a ella y note que estaba en pijama.
-¿Te gusta mi hijo? —me quede quieta frente a ella sin saber que decir—no te asustes, te pusiste pálida. Es que se que le gustas a mi hijo y la manera en que te mira y habla de ti es impresionante. Solo soy una madre protectora que quiere saber si eres buena con el o no.
-Ehmm… No tiene de que preocuparse. No le are daño a su hijo—me miro y sonrió.
-Esta bien, que tengas un buen día—se despidió y camino hacia su casa.
-Igualmente.
Continué mi camino. Trote por alrededor de 2 horas aproximadamente escuchando música de mi celular. Cuando pare decidí ir a recorrer el centro para ver las tiendas y todo eso.
Volví a la casa y me duche rápido para luego vestirme y salir.
Para ser un pueblo tan pequeño estaba lleno de tiendas de distintas cosas como por ejemplo ropa, comida, accesorios, instrumentos de todo tipo, etc.
-¡Ashley! —alguien grito mientras veía la vitrina de una tienda de accesorios. Me di vuelta y estaba William con 2 chicos acompañándolo— ¿Qué haces aquí?
-Estaba viendo y conociendo el lugar—me dio un abrazo mientras le estaba hablando.
-Ashley, el es Jackson—un chico de mediana estatura y pelo castaño me saludo—y el es Taylor—el era un chico alto, rubio y de ojos azules.
-Un gusto—les sonreí a ambos chicos y me devolvieron la sonrisa.
-William, nosotros tenemos que irnos.
-Ok—ambos chicos se despidieron y se fueron alejando por las calles— ¿Quieres que te acompañe?
-Esta bien—le sonreí y entre a la tienda.
Me dedique a mirar todos los accesorios de la tienda, estaba llena.
-¿Qué te paréese este? —mire a William y tenia unos lentes con forma de corazón.
-Muy masculino—reímos juntos y pasamos a la tienda siguiente. La tienda era de sombreros de todo tipo. Estuvimos un rato jugando con los sombreros y tomándonos fotos con mi cámara, unas fotos muy chistosas.
William me estuvo acompañando toda la tarde conociendo el lugar y me mostraba los lugares más típicos. Pasamos comer unos pastelitos acompañados de un jugo de naranja.
-Creo que ya es hora de volver—le dije mientras miraba el reloj de mi celular.
-Ok. Oye, dame tu numero celular, no lo tengo—puso cara de pena pero no le salio bien y comenzó a reírse.
-Hahaha, aquí tienes—le dicte mi numero y salimos de la tienda devuelta a casa.
-Hey, la próxima semana con mis amigos iremos a la playa. Queda cerca, como a una hora aproximadamente y quiero que me acompañes.
-Claro—le mire y me sonrió.
William paso uno de sus musculosos brazos por mi cuello y me pego a el.
-En serio que me caes bien y solo nos conocemos hace 2 días.
-Me pasa lo mismo.
Estuvimos todo el viaje a casa en silencio. Al llegar a nuestras casas William se despidió y entro a su casa. Yo entre a la mía y mi tía Rache estaba en la cocina preparando queques.
-Que rico—le dije mientras le sacaba uno y me iba a mi habitación.
Ordene toda mi habitación pues en la mañana deje todo desordenado. Mientras ordenaba las ultimas cosas mire por la ventana y estaba William sin polera en su habitación que quedaba justo enfrente de la mía. Era tan guapo y sexy que no me lo podía creer. Me quede unos minutos observándolo hasta que se dio cuenta y me saludo con la mano, mi única reacción fue saludarlo con la mano y salir rápidamente de la ventana.
Pase la noche viendo “Un lugar llamado Notting Hill” y “Notebook” con mis tías en el living.
Cuando me acosté encendí el notebook y conecte mi celular para ver las fotos que nos sacamos con William. Eran realmente chistosas, con caras raras y gestos. Imprimí una de las fotos, una en que estábamos los dos abrazados con lentes de forma de corazón y la pegue en mi muralla.
Apague el computador y lo deje a un lado y pronto me quede dormida.
viernes, 13 de agosto de 2010
Capitulo 2: Mi vecino?
Sentí una extraña sensación de alegría y… mariposas en mi estomago.
Debo admitir que me gusto mucho estar con William y haberlo conocido, pero bueno… ¿Yo saliendo con un chico guapo como el? Ja ja, imposible.
No me di cuenta cuado William escribió la nota, seguramente mientras yo estaba durmiendo apoyada en su hombro. Por dios que era cómodo dormir a su lado.
Mis tías estuvieron todo el viaje en auto preguntándome sobre la escuela y como estaba, todo iba bien hasta que hicieron la peor pregunta que se les pudo ocurrir:
-¿Y como van los chicos? —eso fue un golpe bajo.
-Ehmm…Este… ¿Siguiente pregunta?
-¡Vamos Ash! Contéstanos. —dijo mi tía mientras la pasaba en grande.
-Tía Rache, sabes que no la contestare.
-¡Vamos! Con tu tía Anna queremos saber solo si sales con chicos.
-Esta bien esta bien, no… no salgo con chicos y no tengo la intención de hacerlo, no soy buena con las citas y esas cosas.
Estaba diciendo toda y absolutamente la verdad. Nunca me fue bien con los chicos y las citas, además nunca tuve mucho interés en eso.
-¿Y cuando conociste al ultimo chico que te gusto? —dijo mi tía Rachelle.
-La verdad, en el avión conocí a un chico muy…interesante—la palabra era “Perfecto” y “sexy” pero no podía decir eso con mis tías— se llamaba William Thacker.
-¡¿WILLIAM THACKER?! —gritaron mis tías con los ojos abiertos.
-Si, eso dije, ¿Por qué?
-Es nuestro vecino, es decir, vive con su madre al lado nuestro. Siempre conversamos con su madre y los dos meses pasados William fue a visitar a su padre. No sabíamos que volvía hoy.
Genial. Ahora el chico que me gusta, vaya que me sorprendió admitirlo, era mi vecino y mis tías amigas de su madre. Nada iba a ser tan discreto a partir de ahora.
Cuando llegamos a la casa, que era grande de dos pisos, me indicaron cual era la habitación de visitas y acomode todas mis cosas. Cuando termine lleve a Jasper a que conociera el patio delantero.
-¡Ashley! —reconocí la voz de William que provenía de la casa de al lado, me gire y lo vi asomado en la ventana del segundo piso—Espera ahí, ya bajo.
-Todos quieren verme sufrir, ¿cierto Jazz? —le murmure a mi gato mientras William se acercaba.
-¿Con quien hablas?
-Con mi gato—una risita nerviosa provino de mí, que vergüenza.
-Con que el es el famoso Jasper, ¿eh?
-Así es—Jazz se acerco a William y empezó a caminar por entre sus piernas mientras ronroneaba—Creo que le caes bien.
-¿Y a ti te caigo bien? —levante la mirada y tenia sus ojos puestos en mi rostro estudiando mi reacción.
-Solo te conozco desde hace algunas horas, pero por el momento me caes bien—demasiado bien dije en mi fuero interno.
-Que sorpresa que seamos vecinos por un tiempo—sonreía de oreja a oreja.
-Vaya que es una sorpresa.
Nos quedamos en el patio de adelante entre las dos casas conversando, contándonos nuestras vidas y jugando con Jasper. William tenia 18 años y yo 17. De vez en cuando se acercaba demasiado y me tomaba las manos mirándome a los ojos.
-Eres muy linda—no pude resistirme y lo abrase, cosa que luego de un segundo me arrepentí—Wow, no esperaba esa respuesta, pero es mejor de la que pensaba escuchar.
-Lo siento, no quise…Disculpa.
-No tienes de que disculparte, me encantó—le sonreí con la cara roja como un tomate.
-¡Will! ¡Entra a comer! —gritaron desde la casa de William.
-Lo siento, tengo que irme. Mañana seguimos hablando—se acerco y me dio un beso en la mejilla.
-Ok, hasta mañana.
Entre a mi casa y me percate que mis tías no estaban. Aproveche de ordenar bien la habitación y darme una ducha.
Debo admitir que me gusto mucho estar con William y haberlo conocido, pero bueno… ¿Yo saliendo con un chico guapo como el? Ja ja, imposible.
No me di cuenta cuado William escribió la nota, seguramente mientras yo estaba durmiendo apoyada en su hombro. Por dios que era cómodo dormir a su lado.
Mis tías estuvieron todo el viaje en auto preguntándome sobre la escuela y como estaba, todo iba bien hasta que hicieron la peor pregunta que se les pudo ocurrir:
-¿Y como van los chicos? —eso fue un golpe bajo.
-Ehmm…Este… ¿Siguiente pregunta?
-¡Vamos Ash! Contéstanos. —dijo mi tía mientras la pasaba en grande.
-Tía Rache, sabes que no la contestare.
-¡Vamos! Con tu tía Anna queremos saber solo si sales con chicos.
-Esta bien esta bien, no… no salgo con chicos y no tengo la intención de hacerlo, no soy buena con las citas y esas cosas.
Estaba diciendo toda y absolutamente la verdad. Nunca me fue bien con los chicos y las citas, además nunca tuve mucho interés en eso.
-¿Y cuando conociste al ultimo chico que te gusto? —dijo mi tía Rachelle.
-La verdad, en el avión conocí a un chico muy…interesante—la palabra era “Perfecto” y “sexy” pero no podía decir eso con mis tías— se llamaba William Thacker.
-¡¿WILLIAM THACKER?! —gritaron mis tías con los ojos abiertos.
-Si, eso dije, ¿Por qué?
-Es nuestro vecino, es decir, vive con su madre al lado nuestro. Siempre conversamos con su madre y los dos meses pasados William fue a visitar a su padre. No sabíamos que volvía hoy.
Genial. Ahora el chico que me gusta, vaya que me sorprendió admitirlo, era mi vecino y mis tías amigas de su madre. Nada iba a ser tan discreto a partir de ahora.
Cuando llegamos a la casa, que era grande de dos pisos, me indicaron cual era la habitación de visitas y acomode todas mis cosas. Cuando termine lleve a Jasper a que conociera el patio delantero.
-¡Ashley! —reconocí la voz de William que provenía de la casa de al lado, me gire y lo vi asomado en la ventana del segundo piso—Espera ahí, ya bajo.
-Todos quieren verme sufrir, ¿cierto Jazz? —le murmure a mi gato mientras William se acercaba.
-¿Con quien hablas?
-Con mi gato—una risita nerviosa provino de mí, que vergüenza.
-Con que el es el famoso Jasper, ¿eh?
-Así es—Jazz se acerco a William y empezó a caminar por entre sus piernas mientras ronroneaba—Creo que le caes bien.
-¿Y a ti te caigo bien? —levante la mirada y tenia sus ojos puestos en mi rostro estudiando mi reacción.
-Solo te conozco desde hace algunas horas, pero por el momento me caes bien—demasiado bien dije en mi fuero interno.
-Que sorpresa que seamos vecinos por un tiempo—sonreía de oreja a oreja.
-Vaya que es una sorpresa.
Nos quedamos en el patio de adelante entre las dos casas conversando, contándonos nuestras vidas y jugando con Jasper. William tenia 18 años y yo 17. De vez en cuando se acercaba demasiado y me tomaba las manos mirándome a los ojos.
-Eres muy linda—no pude resistirme y lo abrase, cosa que luego de un segundo me arrepentí—Wow, no esperaba esa respuesta, pero es mejor de la que pensaba escuchar.
-Lo siento, no quise…Disculpa.
-No tienes de que disculparte, me encantó—le sonreí con la cara roja como un tomate.
-¡Will! ¡Entra a comer! —gritaron desde la casa de William.
-Lo siento, tengo que irme. Mañana seguimos hablando—se acerco y me dio un beso en la mejilla.
-Ok, hasta mañana.
Entre a mi casa y me percate que mis tías no estaban. Aproveche de ordenar bien la habitación y darme una ducha.
jueves, 12 de agosto de 2010
Capitulo 1 : no quiero ir a Elizabethtown
La idea de ir por 2 meses de vacaciones a un pequeño pueblo escondido en el centro de la nada me aterrorizaba, prácticamente iba en contra de mi voluntad. Las opciones eran escasas, quedarme con la abuela o irme con mis tías a la mismísima nada.
-Vamos Ash, veras que será divertido—mi madre no paraba de tratar de que cambie mi opinión acerca del destino de mis vacaciones.
-Claro, como digas.
Ya estaba todo listo, maletas, pasajes de avión, etc. Lo único y más importante que faltaba era ánimo. Tome mis maletas y camine escaleras abajo con mi bellísimo gato en brazos, Jasper.
-¿Crees que nos divertiremos Jazz?
El pequeño gato me miro con ojos cansados y se limito a decir “miau”.
-Ok Ashley, aquí tienes todos tus documentos—me paso un montón de papeles— y procura divertirte por favor. Hasta Jasper te acompaña.
-Claro mama, diversión.
-Vamos, cambia esa cara, ya veras que te arrepentirás de decir esas cosas.
Nos dimos un fuerte abrazo y me encamine al avión. Puse a Jasper en una de esas jaulas que hay en los aeropuertos para animales.
Me senté al lado de la ventanilla y puse a Jasper en el asiento continuo.
-¿Me das permiso? —escuche una voz a mi lado, ronca y sexy. Mire y había un chico guapo con un bolso al hombro mirando el asiento a mi lado.
-Oh claro—tome la jaula de Jasper y la coloque en mi regazo—lo siento Jazz.
-¿Jazz?
-Ehmm si, es el nombre de mi gato, la verdad es Jasper pero le decimos Jazz.
-Ok, mi nombre es William Thacker—me tendió la mano y la tome con una sonrisa torcida.
-El mío es Ashley Scott.
El chico era alto, bueno cualquiera es mas alto que yo, musculoso, con un perfecto cuerpo, moreno y con pelo oscuro, muy sexy
Me dormí casi todo el viaje, pues llegar a la nada no era tan sencillo. A ratos despertaba y descubría que me encontraba apoyada en el hombro de William.
Después de un largo rato ya no tenía mas sueño a si que me dedique a mirar por la ventanilla los paisajes que pasaban por debajo de nosotros.
-¿Adonde viajas?— me dijo cortando en hilo de mis pensamientos.
-Este… no lo se, es decir, voy donde unas tías, pero no se exactamente a donde voy y la verdad es que no me interesa saber.
-Hahaha ok, yo voy a Elizabethtown, supongo que ahí es donde vas ya que este avión va directo hacia Elizabethtown.
-Entonces es ahí hacia donde voy.
-Eres interesante Ashley, ¿te puedo decir Asher?
-Normalmente me dicen Ash, pero esta bien, allá tu.
-No no, si quieres te puedo llamar Ash, ambos nombres me gustan.
No me había dado cuenta de que nos habíamos quedado mirando a los ojos hasta que la azafata nos interrumpió diciendo que estábamos apunto de aterrizar en el pueblo.
-Bueno, fue un placer haberte conocido Ash y haberme sentado contigo—dijo mientras tomaba mi mano derecha y la besaba.
-Wow, este… que caballero, el placer es todo mío sir Thacker—reímos juntos y me ayudo a sacar mi bolso de esos compartimientos arriba de los asientos después de que aterrizáramos en el pequeño aeropuerto de Elizabethtown.
-Adiós Ash, espero volver a verte—me dio un beso en la mejilla y me guiño un ojo mientras depositaba un papel en mi mano.
-Adiós Will.
Mire el pequeño pedazo de papel y decía:
Me encanto conocerte Ashley Scott, enserio espero volver a verte.
Te dejo mi número celular y no dudes en llamar si te sientes sola:
095866347.
William Thacker
-Vamos Ash, veras que será divertido—mi madre no paraba de tratar de que cambie mi opinión acerca del destino de mis vacaciones.
-Claro, como digas.
Ya estaba todo listo, maletas, pasajes de avión, etc. Lo único y más importante que faltaba era ánimo. Tome mis maletas y camine escaleras abajo con mi bellísimo gato en brazos, Jasper.
-¿Crees que nos divertiremos Jazz?
El pequeño gato me miro con ojos cansados y se limito a decir “miau”.
-Ok Ashley, aquí tienes todos tus documentos—me paso un montón de papeles— y procura divertirte por favor. Hasta Jasper te acompaña.
-Claro mama, diversión.
-Vamos, cambia esa cara, ya veras que te arrepentirás de decir esas cosas.
Nos dimos un fuerte abrazo y me encamine al avión. Puse a Jasper en una de esas jaulas que hay en los aeropuertos para animales.
Me senté al lado de la ventanilla y puse a Jasper en el asiento continuo.
-¿Me das permiso? —escuche una voz a mi lado, ronca y sexy. Mire y había un chico guapo con un bolso al hombro mirando el asiento a mi lado.
-Oh claro—tome la jaula de Jasper y la coloque en mi regazo—lo siento Jazz.
-¿Jazz?
-Ehmm si, es el nombre de mi gato, la verdad es Jasper pero le decimos Jazz.
-Ok, mi nombre es William Thacker—me tendió la mano y la tome con una sonrisa torcida.
-El mío es Ashley Scott.
El chico era alto, bueno cualquiera es mas alto que yo, musculoso, con un perfecto cuerpo, moreno y con pelo oscuro, muy sexy
Me dormí casi todo el viaje, pues llegar a la nada no era tan sencillo. A ratos despertaba y descubría que me encontraba apoyada en el hombro de William.
Después de un largo rato ya no tenía mas sueño a si que me dedique a mirar por la ventanilla los paisajes que pasaban por debajo de nosotros.
-¿Adonde viajas?— me dijo cortando en hilo de mis pensamientos.
-Este… no lo se, es decir, voy donde unas tías, pero no se exactamente a donde voy y la verdad es que no me interesa saber.
-Hahaha ok, yo voy a Elizabethtown, supongo que ahí es donde vas ya que este avión va directo hacia Elizabethtown.
-Entonces es ahí hacia donde voy.
-Eres interesante Ashley, ¿te puedo decir Asher?
-Normalmente me dicen Ash, pero esta bien, allá tu.
-No no, si quieres te puedo llamar Ash, ambos nombres me gustan.
No me había dado cuenta de que nos habíamos quedado mirando a los ojos hasta que la azafata nos interrumpió diciendo que estábamos apunto de aterrizar en el pueblo.
-Bueno, fue un placer haberte conocido Ash y haberme sentado contigo—dijo mientras tomaba mi mano derecha y la besaba.
-Wow, este… que caballero, el placer es todo mío sir Thacker—reímos juntos y me ayudo a sacar mi bolso de esos compartimientos arriba de los asientos después de que aterrizáramos en el pequeño aeropuerto de Elizabethtown.
-Adiós Ash, espero volver a verte—me dio un beso en la mejilla y me guiño un ojo mientras depositaba un papel en mi mano.
-Adiós Will.
Mire el pequeño pedazo de papel y decía:
Me encanto conocerte Ashley Scott, enserio espero volver a verte.
Te dejo mi número celular y no dudes en llamar si te sientes sola:
095866347.
William Thacker
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